INTELIGENCIA ARTIFICIAL
“Existirá inteligencia artificial cuando no seamos capaces de distinguir entre un ser humano y un programa de ordenador en una conversación a ciegas”. Alan Turing.
INTRODUCCCION
Quizá se deba a que la especie humana se siente sola, siendo la única especie conocida hasta la fecha con una inteligencia abstracta, autoconsciente y transformadora. O quizá es sólo la atracción del reto, de conseguir la mayor proeza técnica, esto es, igualar lo que durante siglos se ha considerado el mayor logro del universo: la inteligencia humana. Sea como fuere, el ser humano desde la antigüedad ha anhelado replicar sus capacidades intelectuales en otros seres creados por él mismo.
De hecho, muchos investigadores señalan que la ONU debería hacer ya un pronunciamiento en contra de los robots militares autónomos. Imaginen que en un futuro cercano estos serán tan avanzados que podrán seleccionar y eliminar sus objetivos de forma totalmente automatizada, esto es, no necesitaran la intervención de humanos. Por ejemplo, la aeronave semiautónoma X47-B, de EE.UU., ya puede aterrizar y despegar de un portaaviones y repostar por si sola en pleno vuelo.
DESARROLLO.
No hay una definición única de inteligencia, sino una suerte de aproximaciones que capturan aspectos concretos de esa realidad hasta la fecha incomprensible. En ocasiones se acusa a estas aproximaciones de adaptarse al estado del arte de la IA en cada momento, de forma que, por resumir, inteligencia sería “aquello que ahora somos capaces de simular con una máquina”. Y por lo tanto las máquinas del momento, bajo esa definición, son inteligentes.
HISTORIA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Puede decirse que la inteligencia Artificial (IA) es una de las áreas más fascinantes y con más retos de las ciencias de la computación en su área de las ciencias cognoscitivas. Nació como mero estudio filosófico y razonistico de la inteligencia humana mezclada con la inquietud del hombre de imitar la naturaleza circundante (como volar y nadar), hasta inclusive imitarse a si mismo. Sencillamente, la Inteligencia Artificial busca el imitar la inteligencia humana. Obviamente no lo ha logrado todavía al menos no completamente.
-La idea de algo parecido a la inteligencia artificial existe desde millones de años.
El primer hombre primitivo que tomo conciencia de su propia existencia, y de que era capaz de pensar, seguramente se pregunto como funcionaria su pensamiento y posteriormente llegaría a la idea de un “creador superior”. Por lo tanto, la idea de que un ser inteligente cree a otro, la idea de un diseño virtual para la inteligencia, es tan remota como la toma de conciencia del ser humano.
- Los juegos matemáticos antiguos, como el de la torres de Hanoi (aprox. 3000 a.c.), demuestran el interés por la búsqueda de un bucle resolutor, una IA capaz de ganar en los mínimos movimientos posibles.
- En 1903 Lee De Forest inventa el tríodo (también llamados bulbo o válvula de vacio). Podría decirse que la primera gran máquina inteligente diseñada por el hombre fue el computador ENIAC, compuesto por 18,000 válvulas de vacio teniendo en cuenta que el concepto de “inteligencia” es un término subjetivo que depende de la inteligencia y la tecnología que tenían en esa época.
Quizá convenga dedicar unos párrafos a la figura de Alan Turing, por el papel que jugó en el nacimiento de la IA. La vida de este matemático, informático (cuando la informática como la conocemos ahora no existía aún), criptógrafo y filósofo británico es ciertamente movida, tanto en lo profesional como en lo personal. Quedándonos con la primera, si bien la segunda resulta igualmente interesante, muchas son las contribuciones de Turing no sólo a la Inteligencia Artificial, sino a la computación en general. Por ejemplo, a él debemos el modelo teórico de máquina computadora universal conocido como máquina de Turing, que sirvió para demostrar que hay determinados tipos de problemas matemáticos que una máquina no puede resolver
INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y FICCION
Hablando un poco más sobre el reflejo que esa búsqueda de la inteligencia ha tenido en la ficción. Ficción que luego a su vez, en muchas ocasiones, realimenta las investigaciones reales.
En la antigüedad clásica, por ejemplo, al ya citado mito de Galatea podemos añadir los autómatas en forma de trípodes que fabricó el dios Hefesto en su fragua. También en el Medioevo se pueden encontrar ejemplos más allá del Gólem.
Es el caso del árabe Jabir Ibn Hayyyan, filósofo alquímico que cuenta en sus obras cómo crear vida arficialmente (¿es esto ficción o investigación?). Similar objetivo busca Paracelso cuando describe su procedimiento para crear pequeños seres humanos (homúnculos) a partir de sangre, semen y excrementos de caballo.
Pero el gran hito de la creación artificial de vida, consciencia e inteligencia en la ficción es probablemente la novela Frankenstein, de Shelley, escrita en el siglo XIX. Esta obra, una de las iniciadoras del género de la ciencia ficción, inicia además una larga tradición en este género que consiste en profundizar en las consecuencias que la creación de una inteligencia no humana podría tener para la humanidad. En este caso la conclusión ese pesimista, al igual que en la obra teatral de principios del siglo XX en la que Capek introduce por primera vez el término “robot”: sus robots inteligentes y de aspecto humano acaban eliminando a sus creadores, y constituyendo una nueva Humanidad, en la otra “Robots Universales Rossum”.
¿PUEDE PENSAR UNA MAQUINA?
Podemos decir que las maquinas pueden pensar pero, si lo comparamos con los humanos, descubrimos que somos superiores.
Las máquinas carecen de mecanismos intuitivos y se basan sólo en el método automático de prueba y error; por ello, no tienen la capacidad de reaccionar ante situaciones inesperadas ni la posibilidad de generalizar acontecimientos distintos.
• Las máquinas carecen de creatividad, aspecto hasta ahora totalmente humano. En las máquinas no existe una interrelación creativa, y los cambios de contexto no implican una modificación sustancial entre sus circuitos y programas; el medio circundante no modifica estructuralmente sus funciones.
• La mente humana está provista de valores producto de la interrelación social; al carecer de aquéllos, las máquinas no pueden evolucionar o autoperfeccionarse.
CONCLUSION
A pesar de los avances tecnológicos, podemos decir que la inteligencia artificial aun no ha logrado igualar a la inteligencia humana, aunque inventen robots capaces de atender las necesidades humanas. Por lo tanto, las investigaciones sea como fuere, el ser humano desde la antigüedad ha anhelado replicar sus capacidades intelectuales en otros seres creados por él mismo.
Reflexión
1.- Porque he elegido este tema?
Porque me parece interesante y es un tema actual que nos induce que la tecnología va en avance y las investigaciones e inventos son cada día más sofisticados y difíciles de creer. Ya que desde la antigüedad el humano se ha dado a la tarea de ir en búsqueda de crear robots que suplan nuestras necesidades.
2.- ¿De donde partí para comenzar a escribir?
Primero leí la lectura, comprendí las ideas importantes, hice un mapa conceptual de lo que quería escribir, también me di a la tarea de leer revistas, artículos, hice resumen de lo que me parecía más interesante.
Fuente de información: Renato Gómez Herrera.. ¿Cómo ves? Revista de divulgación de la Ciencia de la UNAM.
-Revista Muy Interesante. Articulo. “Llegan las maquinas pensantes”.
-Articulo. “Fusionando la inteligencia humana con las maquinas” Sarah romero.
